Lucas Ordóñez está dejando una fuerte impronta en Dubái. Ha finalizado su tercera sesión con otra vuelta de 2:11 minutos, con lo que ha llevado al equipo Nissan PlayStation hasta el 45º puesto en la clasificación general y lo ha metido en el grupo de los diez mejores de su clase.
Pocas horas atrás, el cansancio empezaba a hacer mella y la inquietante calma que se estaba apoderando de la pista (algo que contrastaba enormemente con el caos que reinaba en la parrilla de salida) hacía que resultara todavía más impresionante ver cómo los pilotos cruzaban el circuito como una exhalación, uno detrás de otro. Sin embargo, a medida que el sol otea en el horizonte y se acerca el final de la competición, todos parecen recobrar su vigor.
Acabar en el podio se antoja poco menos que imposible, pero el equipo sin duda pensará en lo que podría haber pasado de no haber corrido tan mala fortuna durante la primera mitad de la carrera. Calculan que las 16 paradas en el pit lane les han podido costar hasta 60 vueltas. Pero lo que es seguro es que los pilotos no tienen ni pizca de culpa: todos han estado fantásticos y siguen hambrientos de competición.
Pocas horas atrás, el cansancio empezaba a hacer mella y la inquietante calma que se estaba apoderando de la pista (algo que contrastaba enormemente con el caos que reinaba en la parrilla de salida) hacía que resultara todavía más impresionante ver cómo los pilotos cruzaban el circuito como una exhalación, uno detrás de otro. Sin embargo, a medida que el sol otea en el horizonte y se acerca el final de la competición, todos parecen recobrar su vigor.
Acabar en el podio se antoja poco menos que imposible, pero el equipo sin duda pensará en lo que podría haber pasado de no haber corrido tan mala fortuna durante la primera mitad de la carrera. Calculan que las 16 paradas en el pit lane les han podido costar hasta 60 vueltas. Pero lo que es seguro es que los pilotos no tienen ni pizca de culpa: todos han estado fantásticos y siguen hambrientos de competición.