Con Lucas Ordóñez, ganador de GT Academy, al volante, el Nissan 350Z GT4 del equipo Nissan PlayStation ha cruzado la línea de llegada de la carrera de 24 horas de Dubái TOYO Tires, tras lo que ha sido recibido con un auténtico clamor por parte del público. El equipo ha quedado en el puesto 45º en la clasificación general y noveno en su clase, tras completar 451 vueltas y cubrir una distancia de 2431 km.
Lamentablemente, dicha posición no hace justicia a la fantástica actuación de los pilotos y de sus compañeros en el pit lane, que se ha visto empañada por unos frustrantes problemas mecánicos que han obligado a detener el coche hasta en 21 ocasiones. En el transcurso de la carrera, se han utilizado 1170 litros de combustible y nada menos que 30 juegos de neumáticos. La velocidad máxima alcanzada por el vehículo ha sido de 241 km/h, y Alex Buncombe ha logrado la vuelta rápida, con una crono de 2:10:04 minutos. La maniobra más rápida de cambio de piloto y repostaje se ha realizado en un tiempo increíble: 56 segundos.
Land Motorsport 2 se ha hecho con el primer puesto, tras completar 573 vueltas; Al Faisal Racing 1 ha quedado segundo y ha ganado la clase A5, en la que competía el equipo Nissan PlayStation; por último, Besaplast ha obtenido la tercera plaza.
Lucas se mostraba eufórico mientras sus compañeros de equipo le daban palmadas en la espalda y recibía abrazos de sus familiares, quienes se han desplazado desde España y le han apoyado durante toda la competición. 'Ha sido lo más increíble', ha declarado con una sonrisa de oreja a oreja. 'He visto a todos los de mi equipo saltar la barrera y animarme. Sin duda, ha sido la sensación más fascinante de mi vida'.
'El fin de semana ha estado repleto de decepciones y grandes logros a partes iguales', ha afirmado Johnny Herbert. 'Lucas ha hecho una labor sensacional y ha pilotado sin un solo error sometido a una enorme presión. Ha conseguido todo lo que nos propusimos para él y ha demostrado que es posible pasar de las carreras virtuales a la competición real.
Han sido una lástima los problemas mecánicos, pero son gajes del oficio. A todo el mundo le gustaría una competición sin incidentes, pero estas cosas suelen pasar. He participado en algunas carreras en las que ni siquiera hemos llegado a la línea de meta, así que tampoco podemos quejarnos'.